| Cuando la diferencia esta en el precio y no en el servicio |
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Desde que tengo memoria, sucede en
Pergamino -y no por ejemplo en ciudades como
Buenos Aires- un particular avallasamiento sobre nuestros derechos por parte de
ciertos profesionales de la salud a quienes nos entregamos y confiamos nuestro
cuerpo o el de seres queridos que se encuentran bajo nuestra dependencia.- El
mismo consiste en los famosos “plus” o “diferencias” percibidas por médicos,
odontólogos, kinesiólogos, laboratorios, radiólogos, servicio de mamógrafía, y
en definitiva todos aquellos prestadores de servicios incluidos en el sistema de
salud que no atienden en forma particular sino que ofrecen su servicio a través
de las diferentes obras sociales que existen en el mercado.
A pesar de que cada usuario de obra social sindical tiene un plan que le incluye sus diferentes prácticas que forman parte del PMO (Plan Médico Obligatorio), el circuito real obliga al usuario a que cuando se requiere ese servicio, los prestadores del mismo nos pregunten que obra social poseemos y en función de que ella sea mejor o peor pagadora, pretendan percibir de nuestro bolsillo diferencias para que su trabajo sea retribuido como ellos consideran corresponde. Ahora bien, que cada profesional liberal (ya sea de la salud o de lo que fuere) pretenda cobrar su servicio de la forma que le parece, no es el problema. Es más, si no quiere atender por obras sociales, es su derecho. Aún más, y si se trata de un profesional de prestigio, los pacientes pagarán lo que éste determine para ser atendidos, pero siempre con pautas y precios claros y pactados al momento de contratar. Lo que aquí se critica, es que el precio que se pretende cobrar por una práctica o servicio es diferente a lo que se pacta en origen. Lo que no podemos permitir es que se pretenda percibir un sobreprecio del afiliado a una obra social, que ya cumplió su parte, que ya pagó con los descuentos que del salario le efectúa su empleador, y que es ajeno al contrato que realiza cada prestador con la obra social. El afiliado, y en definitiva usuario del servicio de salud, tiene que suplir con su esfuerzo, aquello que la obra social no cumple, pero que cortando el hilo por lo mas delgado, el profesional de la salud transpola y hace efectivo sobre su paciente. Por otro lado, cada uno de nosotros abona con sus impuestos ya sean nacionales, provinciales o municipales un servicio público de salud que es deficiente y muchas veces no usa. Luego con su salario abona lo que por ley corresponde a las obras sociales, quienes malgastan su dinero y hacen contratos basura con los profesionales de la salud. Y finalmente muchas veces tenemos que recurrir a servicios de medicina prepaga para cubrir cualquier eventualidad que en materia de salud nos pudiera ocurrir a nosotros o quienes estén a nuestro cargo. Sin embargo, cuando requerimos de estos servicios, terminamos abonando diferencias caprichosas y arbitrarias y lo que es peor resultamos víctimas de un sistema que juega con nuestras necesidades y miedos. Como se ve, muchas veces pagamos por triplicado un servicio que al momento de ser utilizado, nos terminan pidiendo diferencias y abusándose de nosotros. Para colmo de males, cuando se requiere de un profesional de la salud, nos encontramos en una situación por lo menos de necesidad, cuando no de urgencia. (por ej. un accidente, un parto, una intervención quirúrgica, etc.) y somos víctimas indefensas de los inescrupulosos que pretenden sacar una tajada a costa de esta situación. Frente a un parto, un obstetra puede llegar a decirnos “cuanto vale la vida de tu hijo … y de tu mujer … no tiene precio” y con esa excusa pretenden cobrarnos la diferencia que se les antoja. Que dicho sea de paso, muchas veces es exactamente el mismo precio que perciben de las obras sociales. O sea, reciben por adelantado sus aranceles profesionales que luego percibirán a fin de mes cuando la obra social les liquide sus trabajos.
Este ilegítimo actuar tiene que
terminar, porque es un delito, constituye una estafa y se efectúa a cielo
abierto, sin ningún tipo de tapujos ni impedimentos. Incluso he visto en algunos
consultorios particulares, el detalle de cuanto es lo que debe cobrarse
por diferencia para cada una de las obras sociales.
Tan acostumbrados están los prestadores a manejarse de esta manera, que ni siquiera intentan ocultar su accionar, y tan acostumbrados nosotros a que se conculquen nuestros derechos que permanecemos atónitos frente a ello. Este mecanismo esta internalizado y nosotros adormecidos soportándolo, o lo que es peor, creídos que así funciona, sin embargo reitero, es ilegal, es un abuso y debe acabar. En el otro extremo, tenemos el justificativo de los profesionales. Dicen ellos: “lo que nos pagan las obras sociales es poco y además lo hacen tarde”. Sucede que cada uno de los profesionales o prestatarios de servicios de salud (internación, análisis, rayos, mamografía etc.) cuando van a contratar con las obras sociales o prepagas, lo hace en forma individual o bien por medio de sus asociaciones o círculos de profesionales. En el primer caso se encuentra en una negociación desigual con las obras sociales, que solo imponen condiciones, montos y forma de pago y al profesional de la salud no le queda otra alternativa que adherirse a estas pautas, subsumiéndose en los imperativos y prerrogativas de la parte más poderosa en la negociación.- Es así que firman contratos donde perciben aranceles profesionales que están por debajo de lo que debería, incluso debajo del mínimo necesario para garantizar el servicio prestado poniendo en riesgo una cuestión de orden público como es la salud de la población. Demás está decir que el estado está absolutamente ausente y nadie efectúa este control de policía, sino que cada cual hace lo que quiere, reflejando la decadencia que nuestro país evidencia. Aún así, éstos contratos son igualmente firmados porque los profesionales de la salud los necesitan, porque existe mucha competencia y es necesario trabajar en cantidad para mantener el servicio que se pretende dar. Porque los profesionales novatos que intentan incluirse en el mercado del servicio de salud, en ciudades como ésta deben primero darse a conocer, posicionar su nombre y sus capacidades, entonces lo único que quieren es trabajar, no importando en esa instancia lo que se va a percibir por ese servicio, pero que a la postre termina perjudicando su desempeño. En otros casos, quienes efectúan los contratos con las obras sociales son las asociaciones o círculos de profesionales, pero esta vez - si bien existe una igualdad entre las partes contratantes – lo que pervierte el sistema son los “aprietes” o corruptelas que funcionan entre los directivos de estas instituciones para que se hagan determinados contratos no quedándole a los profesionales adheridos a estas asociaciones otra alternativa que asumir el servicio y en definitiva quienes terminan perdiendo son justamente los afiliados, porque frente a la mala contratación, aparecen las necesidades de los profesionales de la salud y los únicos que deben responder son quienes necesitan ese servicio. Avala lo dicho, el hecho de que frente al pedido de nuestra parte para que se nos haga entrega de un recibo por las diferencias que se nos cobra, sistemáticamente se nos rechaza diciendo que no corresponde. Muchas veces los profesionales de la salud se escudan diciendo que las obras sociales les autorizan a percibir estos plus. Ello no es así y prueba de ello es que no se entrega recibo por el mismo. De lo contrario, este recibo podría presentarse en las obras sociales para requerirse la devolución del mismo o en su defecto reclamarse por el cobro de un servicio que supuestamente ya está pago y cubierto. Como se ve, ello los dejaría en evidencia y como tal no se puede correr ese riesgo. Si fuere correcto percibir diferencias o estuviera avalado desde la perspectiva legal, lo otorgarían, pero ello no sucede. Se comete un doble perjuicio, primero porque se cobra una diferencia indebida, pero además se hace en “negro” y nada se tributa por esa facturación, quedando absolutamente al margen de la ley. Por otro lado, y frente a los reclamos de la gente, tenemos a las obras sociales que afirman que los profesionales de la salud no pueden percibir diferencia alguna, pero nada hacen frente a nuestras denuncias por tal situación. Hacen la vista gorda y así termina de cerrarse un círculo vicioso que nos deja encerrados en los tejes y manejes de quienes deberían velar por nuestra salud. Se trata de un sistema perverso, donde las culpas deben buscarse en los distintos operadores que se encargan de administrar un sistema de salud que evidentemente se encuentra colapsado. Los usuarios somos víctimas de los grandes intereses que lucran con la salud y existe un sistemas que lo permite, y que privilegia esos intereses. No se pretende buscar en los profesionales de la salud a los chivos expiatorios, solo defender nuestros derechos, denunciando las irregularidades para que la compleja cadena de operadores empiece a entenderse y cada cual se haga cargo de sus responsabilidades. Comentarios
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....Sí cuando te dan el recibo desde el consultorio, la prepaga/ obra social no te reintegra?; sí cuando pedís que el médico te de el recibo- por material quirurgico, por el "plus" por consulta, o por lo que sea que se les ocurra cobrar- no te lo dan?.
Creo que el problema no es 100% de desconocimiento neto respecto de nuestros derechos, sí, se desoconoce como se puede accionar frente a una situación así. Ahí radica nuestra ignorancia y nuestra vulnerabilidad ante los Señores de bata blanca que negocian con nuestra salud y con la de los nuestros. Ojalá este interrogante no sea retórico. Ojalá hacer pública estas cuestiones sea el inicio de una posible respuesta.
A mi me han dejado seco de tanta guita que me sacaron los médicos de acá. Lo más triste de la historia es que mi infección urinaria sigue en su lugar, como si nada...
Maria, lo que hay que hacer es sencillo, y no es ni mas ni menos que poner en funcionamiento el andamiaje jurídico y los propios mecanismos que el estado de derecho nos prové. Primero hay que hacer la denuncia en la obra social, especificando nombre del profesional y situación padecida solicitando que se le de un apercibimiento y en caso de seguir en falta se lo saque de la matrícula. Luego perseguir la resolución del trámite, pedir respuestas en las delegaciones centrales y en caso de que no nos den curso, borrarnos de esa obra social (ahora el sistema está desrregulado y nos permite optar por la mejor obra social). Asimismo se puedeconcurrir a la UFI en turno, y denunciar al profesional por "estafa". Este trámite es sencillo y no tiene costo y no es mas que un acto de defensa de nuestros derechos.
Y porqué me tengo que encargar yo de eso?
A caso con mis impuestos no le pagan a fiscales para que controles estas irregularidades? Con misimpuestos no cobran supulentos sueldos los jueces, para que condenen a esos chorros? Con la plata de mis impuestos, no se le paga a la policia pra que encarcele a estos delincuentes? Si yo yo reclamo, hago procesar y meter en cana a quien me estafa... no debería cobrar por hacer ese trabajo? en tal caso, a quién se lo cobro? Porque es mi deber realizar el trbajo que otro no hace?
Cuanta verdad ....el dia mas feliz de mi vida hasta hoy fue cuando nacieron mis hijas, toda emosion y miedos por cierto, pero ese miedo que te da lo desconocido...estaban los amigos y la familia...y al rato ves esa carita y ...cuanto amor...y te llevan al cuarto y de a poco te empezas a recuperar y a hacerte la idea de que esa cosita es tu responsabilidad y que grande te sentis...y las enfermeras te cuidan y los medicos pasan a cada rato y son tan dulces...y como todo pasa al segundo dia estas barbara y tu beba tambien y....hay que irse ...y ¡en ese momento cuando estas con tu beba y tu marido y ....viene una señora que hasta este momento jamas habia entrado en escena y le dice a tu marido-señor tiene que pasar a arreglar los papeles abajo....se traduce ,diferencia del obstetra, diferencia de partera, diferencia del anestesista, diferencia de enfermeras...¿quien les dijo que son diferentes?....(excluidos de mi relato los que ayudaron a quee naciera mi tercer hija,mas vieja elegi mejor,)
Hay que hacer algo con estos tipos. En este pais la palabra ya no vale un sorete, por eso no puede quedar así.
Después son ellos los que se pasean en autos lujosos bancados por la plaata de los trabajadores. Cuenten conmigo para movilizaciones o lo que sea. ERI
Yo tengo mi tordo de confianza, que no sólo no me cobra plus, sino que a veces ni me cobra.
Pero creo tiene razón este Nicolás, son unos abusivos, pero les aviso a todos los lectores una cosa... NO SE HAGAN ILUSIONES, CUANDO EL NEGOCIO ES GRANDE (COMO EN ESTE CASO) LAS COSAS NO SE ARREGLAN, AL MENOS EN ESTE PAÍS DEL ORTO... he dicho... Buenas tardes. KIKE
Ni quejarse, ni expresarlo, ni renegar sobre lomismo una y otra vez traerá la solución.
Hagamos algo!!!!. Aprovechemos el inicio de este 2010 para fijarnos un objetivo en este asunto. Usted, Nicolás, que camino nos propone que sigamos??? Saludos y buen año para todos los pergaminenses...
Estimado Javier, lo que propongo es esto que estamos haciendo, hablarlo, darlo a conocer, que la gente sepa de que se trata y que tiene herramientas para defenderse. Primero y frente a esta situacion, plantearselo a quien nos pretende cobrar indebidamente. Luego, si se persiste, hacer la denuncia en nuestras obras sociales, en forma escrita. En su caso reiterarlo bajo apercibimiento de hacer las denuncias respectivas. Para el caso de persistir, cambiarse de obra social explicando los motivos y concurrir a la fiscalía en turno y efectuar en forma espontánea y con copia de las notas efectuadas una denuncia penal por estafa, abanodono de persona, extorsión o el delito que el fiscal crea encuandrado tipicamente. Además de ello habría que concurrir a la AFIP y denunciar a quien nos cobra por un servicio y no nos da factura, por lo que estaría evitando el pago de los impuestos que corresponden. Este cúmulo de cosas van a ir presionando a quienes pretenden abusarse y de a poco se generará una conciencia colectiva que va a hacer pensar las cosas dos veces a quien pretende estafarnos. Y como dije mas arriba lo que hay que hacer no es ni mas ni menos que poner en funcionamiento el andamiaje jurídico y los propios mecanismos que el estado de derecho nos prové.
Estimados. Les tengo una noticia...esto no solo pasa en Pergamino. Sucede tambien en todo el país.Con mi primer hijo nos cambiamos de médico obstetra por dicha razón, y ahora nos sucede con el médico que atendió el parto de mi primer hijo, profesional al que se le aclaró en su oportunidad que nos haciamos atender con el porque el anterior médico queria cobrar un plus. El problema radica en que como usuarios del sistema de salud priorizamos la atención médica a lo económico, y los médicos, obras sociales y demas integrantes del sistema priorizan el animo de lucro al servicio social que tiene una prestación mèdica.
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Nicolas Pinco
Tendría que hacer que los médicos de Pergamino le devuelvan a la gente de la ciudad un poco de los que nos robaron, atendiendo gratis a la gente o realizando actividades comunitarias en beneficio de todos.
YO TAMBIÉN VOTO POR EL FIN DE LOS SOBREPRECIOS EN LAS CONSULTAS Y EN LOS ESTUDIOS MEDICOS.
BASTA DE AVIVADA CRIOLLA!!!
QUE NO JUEGUENMÁS CON NUESTRA SALUD!!!
COBRAR SIN RECIBO ES UN ROBO, PERDEMOS TODOS...
Pedro G. Reynoso
Pergamino
04/11/2009